Los problemas más caros del agua de un pozo son los que no se ven. El hierro tiñe el agua, el sulfuro de hidrógeno huele a huevo podrido y el sarro se acumula a la vista; pero el arsénico, los nitratos y la contaminación bacteriológica no cambian el color, el olor ni el sabor del agua, y son precisamente los que afectan la salud. Un análisis de agua de pozoAnálisis de agua de pozoProceso de tres etapas que determina si el agua de un pozo es apta para su uso: muestreo en terreno con protocolo correcto, análisis en un laboratorio acreditado y la interpretación de los resultados contra la norma que corresponde al uso —NCh 409 para consumo humano, NCh 1333 para riego—. Un análisis típico combina parámetros fisicoquímicos (pH, conductividad, dureza, hierro, manganeso, nitratos, arsénico) y microbiológicos (coliformes totales y Escherichia coli).Ver definición completa → bien hecho —muestra tomada con protocolo, laboratorio acreditado, resultado comparado contra la norma correcta— es la única forma de saber qué estás sacando realmente del acuíferoAcuíferoFormación geológica subterránea capaz de almacenar y transmitir agua en cantidades aprovechables. Se compone de un material poroso o fracturado (arenas, gravas, rocas fisuradas) y un nivel freático que define el límite superior del agua disponible. Es el recurso que un pozo profundo capta.Ver definición completa →. Esta guía explica qué incluye un análisis, qué normas chilenas aplican según el uso del agua, cómo se toma una muestra válida, dónde analizarla y cómo interpretar los resultados. Si prefieres que lo veamos contigo, puedes escribirnos directamente.
Qué incluye un análisis de agua de pozo
Un análisis de agua de pozo combina dos familias de ensayos: el análisis físico-químico y el análisis microbiológico. El físico-químico mide parámetros como pH, turbiedad, sólidos disueltos totales, dureza, metales (hierro, manganeso, arsénico), nitratos, sulfatos y cloruros. El microbiológico busca indicadores de contaminación fecal: coliformes totales y Escherichia coli. El alcance concreto se ajusta al uso del agua y a los síntomas observados —no todos los análisis miden todo, y pedir el paquete correcto es parte del trabajo.
Un detalle que sorprende a muchos: no todo se mide en el laboratorio. Hay parámetros que cambian durante el transporte de la muestra y por eso se miden en terreno, en el momento de la toma: pH, conductividad eléctricaConductividad eléctrica del aguaCEMedida de la capacidad del agua para conducir corriente eléctrica, proporcional a la cantidad de sales disueltas que contiene. Se expresa en microsiemens por centímetro (µS/cm), unidad equivalente a los µmhos/cm a 25 °C que usa la NCh 1333. Es el indicador más rápido de salinidad y el primero que revisa un agricultor, porque define qué cultivos tolera el agua del pozo.Ver definición completa →, temperatura y cloro libre. Un informe de calidad de agua serio incluye esas mediciones in situ junto con las de laboratorio. Esta es una de las razones por las que llevar una botella de bebida llena de agua del pozo al laboratorio no produce un resultado confiable, como veremos más abajo.
Las dos varas de medir chilenas: NCh 409 y NCh 1333
En Chile la calidad del agua se evalúa contra dos normas principales según el uso: la norma chilena de agua potableNCh 409 (norma de agua potable)Norma chilena que fija los requisitos de calidad del agua potable. La versión vigente es la NCh409/1.Of2005, declarada oficial por el Decreto Exento N° 446 del Ministerio de Salud (2006). Agrupa los parámetros en cinco tipos —microbiológicos y turbiedad, químicos, radiactivos, organolépticos y desinfección— y fija límites como arsénico 0,01 mg/L y nitratos 50 mg/L. Es la vara contra la que se compara el análisis de un pozo cuya agua se destina a consumo humano.Ver definición completa → NCh409/1.Of2005 cuando el agua se destina a consumo humano, y la NCh1333.Of78 cuando se destina a riego u otros usos. Comparar un resultado de laboratorio contra la norma equivocada lleva a conclusiones equivocadas en ambas direcciones: descartar un agua que sirve, o dar por buena una que no.
NCh 409: agua para consumo humano
La NCh409/1.Of2005 "Agua potable — Parte 1: Requisitos" es la versión vigente de la norma de agua potable, oficializada por el Decreto Exento N°446 del Ministerio de Salud (16 de junio de 2006, publicado en el Diario Oficial el 27 de junio de 2006), que reemplazó a la edición de 1984. El muestreo lo rige su contraparte NCh409/2.Of2004. Algunos de sus límites más relevantes para agua de pozo: arsénicoArsénico en agua de pozoContaminante de origen natural (geogénico) presente en varios acuíferos chilenos, en especial en el norte, donde el agua subterránea disuelve arsénico de formaciones volcánicas. No tiene color, olor ni sabor: solo un análisis de laboratorio lo detecta. La NCh409/1.Of2005 fija un máximo de 0,01 mg/L para agua potable; la NCh1333 admite hasta 0,10 mg/L para agua de riego.Ver definición completa → 0,01 mg/L, nitrato (NO₃⁻) 50 mg/L, nitrito 3 mg/L, hierro 0,3 mg/L, manganeso 0,1 mg/L, pH entre 6,5 y 8,5, sólidos disueltos totales 1.500 mg/L, magnesio 125 mg/L, sulfato 500 mg/L y cloruro 400 mg/L. Para agua desinfectada exige además un cloro libre residual de entre 0,20 y 2,0 mg/L.
En lo microbiológico, la NCh 409 es tajante con Escherichia coli: todas las muestras que se analicen mensualmente deben estar exentas de E. coli —tolerancia cero. Para coliformes totales el criterio es estadístico, por porcentaje mensual de muestras conformes, no un número único por muestra. Y un dato que se pregunta mucho: la dureza total no tiene límite obligatorio en la NCh 409 —la norma sí limita el magnesio, uno de los dos cationes que componen la dureza, y el sulfato que suele acompañarla; el calcio no tiene límite. La clasificación de la OMS que llama "muy dura" a un agua con más de 180 mg/L de CaCO₃ es descriptiva, no un límite regulatorio chileno.
En paralelo a la norma técnica existe el DS 735/1969 del Ministerio de Salud, el "Reglamento de los Servicios de Agua Destinados al Consumo Humano", modificado por los decretos 131/2006 y 76/2009, que incorpora en su propio texto tablas de límites equivalentes a las de la NCh 409. Son dos instrumentos distintos con el mismo contenido numérico: el reglamento es el que funda las atribuciones de la autoridad sanitaria sobre los sistemas de agua para consumo humano.
NCh 1333: agua para riego
La NCh1333.Of78, oficializada por el Decreto MOP 867/1978 (Diario Oficial del 5 de julio de 1978) y modificada por el Decreto MOP 105/1987, fija requisitos de calidad del agua para riegoNCh 1333 (calidad de agua para riego)Norma chilena que fija los requisitos de calidad del agua según su uso: consumo humano, bebida de animales, riego, recreación y estética, y vida acuática. La versión oficial es la NCh1333.Of78 (Decreto N° 867 del MOP, 1978), modificada en 1987. Para riego —su uso más consultado— fija límites como pH 5,5–9,0 y boro 0,75 mg/L, más una clasificación por salinidad. Es la vara para saber si el agua de un pozo sirve para regar.Ver definición completa → y otros usos (bebida animal, recreación, vida acuática). Para riego establece, entre otros: pH entre 5,5 y 9,0, boro 0,75 mg/L, cloruro 200 mg/L, sulfato 250 mg/L, sodio porcentual 35%, arsénico 0,10 mg/L, hierro 5,0 mg/L y manganeso 0,20 mg/L. Para riego de verduras y frutas que se desarrollan a ras de suelo y se consumen crudas exige además coliformes fecales iguales o menores a 1.000 por cada 100 ml.
Sobre su exigibilidad conviene ser preciso: la NCh 1333 fija los criterios oficiales de calidad del agua según uso, y se vuelve vinculante cuando una autoridad la invoca —por ejemplo como condición de una RCA en evaluación ambiental, o como referencia de la DGA o del SAG. No es "obligatoria a secas" para cualquier particular, pero tampoco un mero documento referencial.
El mismo pozo, dos veredictos: la norma depende del uso
Un agua puede servir perfectamente para riego y ser inaceptable para consumo humano. El caso más elocuente es el arsénico: la NCh 1333 admite 0,10 mg/L en riego mientras la NCh 409 tolera 0,01 mg/L en agua potable —diez veces menos. Con el hierro pasa lo mismo (5,0 mg/L en riego contra 0,3 mg/L en potable). Y también ocurre al revés: el sulfato y el cloruro son más exigentes en riego (250 y 200 mg/L) que en potable (500 y 400 mg/L), porque lo que se protege es distinto —la salud de las personas en un caso, los cultivos y el suelo en el otro. Por eso la primera pregunta antes de interpretar cualquier resultado es: ¿para qué se usa esta agua?
| Parámetro | NCh409/1.Of2005 (consumo humano) | NCh1333.Of78 mod. 1987 (riego) |
|---|---|---|
| pH | 6,5 – 8,5 | 5,5 – 9,0 |
| Arsénico | 0,01 mg/L | 0,10 mg/L |
| Hierro | 0,3 mg/L | 5,0 mg/L |
| Manganeso | 0,1 mg/L | 0,20 mg/L |
| Sulfato | 500 mg/L | 250 mg/L |
| Cloruro | 400 mg/L | 200 mg/L |
| Nitrato (NO₃⁻) | 50 mg/L | — |
| Boro | — | 0,75 mg/L |
| Sodio porcentual | — | 35% |
| Sólidos disueltos totales | 1.500 mg/L | — |
"—" indica que el parámetro no está incluido en esta tabla comparativa para ese uso; para el detalle completo hay que ir al texto de cada norma.
Para riego, la NCh 1333 clasifica además el agua por salinidad (Tabla 2) usando la conductividad específica —la conductividad eléctrica del agua—, expresada en µmhos/cm a 25 °C (unidad equivalente al µS/cm que reportan los instrumentos modernos):
| Conductividad (µmhos/cm a 25 °C) | Clasificación para riego (NCh 1333, Tabla 2) |
|---|---|
| ≤ 750 | Agua sin efectos perjudiciales, generalmente |
| 750 – 1.500 | Posibles efectos en cultivos sensibles |
| 1.500 – 3.000 | Efectos adversos en muchos cultivos; requiere manejo cuidadoso |
| 3.000 – 7.500 | Solo plantas tolerantes, en suelos permeables y con manejo cuidadoso |
Ojo con un error que circula en varias fuentes: transcribir la unidad como mmhos/cm en vez de µmhos/cm, un error de mil veces que convierte un agua excelente en una supuestamente inservible. La unidad correcta de la Tabla 2 es µmhos/cm a 25 °C.
Disclaimer de versiones: las normas chilenas se actualizan. En este artículo citamos la NCh409/1.Of2005 y la NCh1333.Of78 modificada 1987, las versiones vigentes a la fecha de publicación; la vigencia siempre se verifica en el catálogo del Instituto Nacional de Normalización (INN). La SISS abrió en noviembre de 2022 una consulta pública para actualizar la NCh 409, sin que exista una nueva edición publicada a la fecha de este artículo.
Tabla de síntomas: qué análisis pedir según lo que observas
Los síntomas visibles del agua de un pozo orientan qué parámetros pedir al laboratorio, aunque nunca reemplazan al análisis. Los casos más frecuentes en pozos chilenos son el hierro y manganeso en el agua de pozoHierro y manganeso en agua de pozoMetales de origen natural muy frecuentes en aguas subterráneas: se disuelven en acuíferos sin oxígeno y precipitan al airearse, tiñendo el agua de amarillo o café (hierro) y dejando manchas negras (manganeso). La NCh409/1.Of2005 fija 0,3 mg/L de hierro y 0,1 mg/L de manganeso para agua potable. En el pozo, las bacterias ferruginosas asociadas forman limos que taponan la criba.Ver definición completa → (agua teñida y manchas) y el agua duraAgua duraAgua con alta concentración de sales de calcio y magnesio disueltas, expresada como dureza total en mg/L de carbonato de calcio (CaCO₃). Se manifiesta como sarro: incrustaciones blanquecinas en cañerías, calefones y en las cribas del pozo. Es el polo opuesto del agua agresiva corrosiva. En Chile la NCh 409 no fija un límite obligatorio de dureza total: es un parámetro operacional y estético, no sanitario.Ver definición completa → (sarro). Esta tabla resume el diagnóstico inicial:
| Síntoma | Causa probable | Parámetro a pedir |
|---|---|---|
| Agua amarilla o café; mancha ropa y artefactos | Hierro disuelto que se oxida al contacto con el aire | Hierro total (límite NCh 409: 0,3 mg/L) |
| Manchas negras en artefactos y en el lavado | Manganeso disuelto | Manganeso (límite NCh 409: 0,1 mg/L) |
| Sarro blanco en cañerías y calefón | Dureza: calcio y magnesio disueltos | Dureza total, calcio, magnesio |
| Sabor salado | Alta salinidad total | Conductividad eléctrica y sólidos disueltos totales |
| Olor a huevo podrido | Sulfuro de hidrógeno por bacterias sulfato-reductoras | Sulfuro, sulfato, análisis bacteriológico |
| Agua turbia después de lluvia | Infiltración de agua superficial; protección sanitaria deficiente del pozo | Turbiedad + coliformes totales y E. coli |
Dos de estos síntomas merecen comentario. El olor a huevo podrido corresponde a sulfuro de hidrógeno generado por bacterias sulfato-reductoras en condiciones anaeróbicas, según explica la Dra. Cristina Villamar, académica de la USACH; es un fenómeno frecuente desde el Maule al sur, donde los suelos volcánicos son ricos en azufre. A los pH típicos del agua potable es principalmente una molestia olfativa, no un riesgo sanitario grave —pero amerita confirmarlo con análisis, porque el mismo ambiente anaeróbico puede coexistir con otros problemas.
El agua turbia después de la lluvia, en cambio, sí es una alerta seria: indica que agua superficial está llegando al pozo sin pasar por la filtración natural del terreno hasta la napaNapa"Napa" es el nombre coloquial chileno del nivel freático: la superficie superior de la zona saturada de un acuífero libre, donde la presión del agua iguala a la atmosférica. Es el "techo" del agua subterránea somera —lo que captan norias y punteras—, no la formación geológica completa (eso es el acuífero) ni una medición de bombeo (eso es el nivel estático). Su profundidad varía de pocos metros a cientos según región y geología.Ver definición completa →. La causa habitual es constructiva —falta de sello en la boca del pozo o cementación deficiente del espacio anular— y el mismo camino que sigue el barro puede seguirlo la contaminación bacteriológica. Si el análisis microbiológico sale alterado y el pozo cambia con la lluvia, el problema no se resuelve desinfectando el agua una vez: hay que corregir la protección sanitaria del pozo. Este tipo de evaluación integral es parte de nuestro servicio de inspección y diagnóstico de pozos.
Un caso aparte son las bacterias ferruginosas: microorganismos que metabolizan el hierro del agua y forman limos viscosos rojizos que van taponando las cribas y rejillas del pozo. Es un problema conocido en la industria y que vemos con regularidad en terreno; no afecta directamente la salud, pero degrada el rendimiento hidráulico del pozo hasta hacer necesaria una limpieza profesional del pozo.
Nitratos: el contaminante que no se ve
Los nitratos son el contaminante silencioso por excelencia de los pozos en zonas agrícolas: no se ven, no huelen y no cambian el sabor del agua, y solo el análisis de laboratorio los detecta. La NCh409/1.Of2005 fija un máximo de 50 mg/L de nitrato (NO₃⁻) para agua potable. Sus fuentes típicas están en la superficie, cerca del pozo: fertilización nitrogenada de cultivos, fosas sépticas y aplicación de purines.
La evidencia chilena es elocuente. Un estudio de la Universidad Austral publicado en la Revista Chilena de Infectología (2012) siguió durante más de un año el agua de los pozos de un predio agrícola-ganadero de la provincia de Valdivia y encontró que, en la mayoría de los meses, los pozos usados para consumo superaban ampliamente los límites de coliformes totales y E. coli de la NCh 409/1, con episodios de contaminación que coincidían con la aplicación de purines y con las lluvias. En el mismo predio, el pozo más profundo (70 m) y mejor construido se mantuvo casi siempre libre de contaminación: la construcción del pozo es la primera barrera contra la contaminación difusa.
Aquí conviene deshacer una confusión frecuente. El radio de protección de 200 metros que la DGA fija al constituir derechos de aguas subterráneas protege el derecho frente a la interferencia hidráulica de captaciones vecinas —es un resguardo de cantidad, no una barrera sanitaria contra la contaminación. La distancia entre pozosDistancia entre pozosNo existe una distancia mínima universal entre pozos: depende del acuífero. Al bombear, cada pozo genera un cono de depresión cuyo alcance es su radio de influencia; si los conos de dos pozos se solapan, las captaciones interfieren y se restan caudal. La separación segura se determina con una prueba de bombeo, no con una cifra de tabla. El "radio de 200 m" de la DGA es la zona de protección de la captación, no una distancia entre pozos.Ver definición completa → que exige la DGA no garantiza nada respecto de una fosa séptica o un potrero con purines al lado de tu captación: la protección sanitaria depende de la construcción del pozo (sello superficial, cementación) y de la distancia a las fuentes contaminantes. Son dos mundos regulatorios distintos: la DGA regula la cantidad y el derecho de aprovechamiento —de eso trata nuestra guía para regularizar un pozo y sus derechos de agua—, mientras la calidad sanitaria corre por la vía del Ministerio de Salud.
Cómo se toma una muestra válida
Una muestra mal tomada invalida el análisis completo, por bueno que sea el laboratorio. El muestreo de agua potable lo rige la NCh409/2.Of2004, y los laboratorios acreditados entregan protocolos e insumos específicos. Los puntos que marcan la diferencia:
- Envases específicos por parámetro: el laboratorio entrega un set de envases distintos según lo que se va a medir, varios con preservantes ya dosificados —por ejemplo, ácido nítrico para la determinación de metales.
- Fisicoquímicos llenos y sin burbujas: los envases para parámetros fisicoquímicos se enjuagan con la misma agua a muestrear y se llenan completos, sin cámara de aire.
- Microbiológico estéril y hasta ¾: el envase para análisis microbiológico viene estéril, no se enjuaga por ningún motivo, y se llena solo hasta tres cuartos de su capacidad.
- Cadena de frío: las muestras viajan refrigeradas según la instrucción del laboratorio (típicamente entre 2 y 8 °C) hasta el laboratorio, dentro de los plazos de conservación de cada parámetro.
- Mediciones en terreno: pH, conductividad eléctrica, temperatura y cloro libre se miden en el momento de la toma, porque cambian durante el transporte.
Esto explica por qué la muestra casera "en botella de bebida" no sirve: un envase con restos de azúcar altera el análisis microbiológico, la falta de preservante hace que los metales precipiten y se subestimen, la cámara de aire modifica gases disueltos y pH, y sin frío las poblaciones bacterianas crecen o mueren en el camino. El resultado que entrega el laboratorio es formalmente correcto para la muestra que recibió —pero esa muestra ya no representa el agua de tu pozo.
Dónde analizar: laboratorios acreditados
El análisis debe hacerse en un laboratorio de ensayo acreditado bajo la norma ISO/IEC 17025, y la acreditación se verifica en el directorio público del Instituto Nacional de Normalización (directorio.inn.cl), filtrando por laboratorios de ensayo y por el alcance específico de análisis de aguas. El Instituto de Salud Pública (ISP) es el laboratorio nacional de referencia. Para el autocontrol de los servicios sanitarios, la SISS exige laboratorios acreditados por el INN y la metodología de su Manual de Métodos de Análisis para Agua Potable (2007) —un buen estándar de referencia también para análisis particulares.
Transparencia total: en Cruzat Ingeniería no somos laboratorio y no pretendemos serlo. Nuestro rol, cuando un cliente lo solicita, es tomar las muestras en terreno con el protocolo correcto (envases, preservantes, mediciones in situ, cadena de frío), llevarlas a laboratorios externos acreditados y ayudar a interpretar el resultado con el contexto del pozo. Es un servicio a pedido que suele acompañar a un diagnóstico o a una habilitación, no un producto de línea.
Cómo interpretar los resultados
Interpretar un informe de laboratorio consiste en comparar cada parámetro contra el límite de la norma que corresponde al uso del agua: NCh 409 si es consumo humano, NCh 1333 si es riego. Un informe sin esa comparación es solo una lista de números. Tres reglas prácticas:
- Confirmar antes de concluir: un parámetro alto en una muestra única amerita repetir el análisis antes de tomar decisiones caras. La calidad del agua subterránea puede variar estacionalmente y una muestra puntual puede coincidir con un evento (lluvia, bombeo prolongado, pozo recién intervenido).
- Buscar la causa, no solo el número: un microbiológico alterado con un pozo que se enturbia con la lluvia apunta a la protección sanitaria de la captación; nitratos altos apuntan a fuentes superficiales cercanas; hierro y manganeso suelen ser de origen natural del acuífero. El resultado orienta dónde mirar en el pozo, y ahí el análisis de agua se complementa con el diagnóstico integral del pozo.
- Separar diagnóstico de tratamiento: si un parámetro sale sobre norma y el agua debe cumplirla, el tratamiento lo dimensiona un especialista según el resultado del análisis —la tecnología adecuada depende del parámetro, la concentración y el caudal. Nuestro alcance es la detección, el muestreo y la interpretación: te decimos qué tiene el agua y por qué, con el informe de laboratorio como respaldo.
Un apunte honesto sobre la protección sanitaria constructiva: en Chile la especificación del "sello sanitario" existe para los sistemas formales —la NCh 777/2.Of2000, sobre captación de aguas subterráneas para agua potable, exige sellar la parte superior del espacio anular con material impermeable en un largo mínimo de 5 metros en las captaciones de empresas sanitarias y servicios sanitarios rurales—, pero no es exigible en general a un pozo particular, donde el deber legal es genérico (DS 735, artículos 2° y 4°). En la práctica, en pozos particulares el estándar constructivo depende del perforista. En Cruzat aplicamos sello sanitario en la boca del pozo y cementación del espacio anular como práctica de ingeniería en nuestras construcciones de pozos profundos, precisamente porque es la barrera que la regulación no especifica pero los análisis de agua terminan delatando cuando falta.
El trámite sanitario si el agua es para consumo humano
Si el agua de tu pozo se destina a consumo humano y no estás conectado a una red pública, la autoridad competente es la SEREMI de Salud —no la DGA ni la SISS. El DS 735/1969 (MINSAL) entrega a la autoridad sanitaria la aprobación de los proyectos y la autorización de las obras de agua para consumo humano no conectadas a red pública (artículo 2°) y la fiscalización de sus condiciones sanitarias (artículo 4°). La SISS, por su parte, fiscaliza a las concesionarias sanitarias conforme al DFL 382/1988 —no certifica pozos particulares, aunque es un error común creerlo. Y los ex APR son hoy Servicios Sanitarios Rurales bajo la Ley 20.998 (vigente desde noviembre de 2020), con el MOP —a través de la Subdirección de Servicios Sanitarios Rurales de la DOH— como autoridad de licencia y asistencia.
Para un pozo particular destinado a consumo humano, el trámite ante la SEREMI tiene dos etapas, según las fichas de ChileAtiende:
- Aprobación del proyecto: se presenta la memoria técnica y los planos del sistema, el certificado de dominio vigente del terreno, el certificado de factibilidad negativa emitido por la empresa sanitaria o la Dirección de Obras Hidráulicas (que acredita que no hay red pública disponible en el lugar) y los antecedentes del proyectista inscrito.
- Autorización de la obra: construido el sistema, se presentan los planos timbrados y un análisis físico-químico y bacteriológico del agua cruda con antigüedad no mayor a un año.
Ambas etapas se tramitan en la plataforma SEREMI en Línea, con arancel según ChileAtiende. Nota el rol del análisis de agua en este trámite: es un requisito habilitante —sin un análisis vigente del agua cruda, no hay autorización sanitaria del pozo.
Cuándo analizar el agua de un pozo
El único hito regulatorio duro para un pozo particular es el análisis con antigüedad no mayor a un año que exige la SEREMI de Salud al solicitar la autorización de la obra para consumo humano. Más allá de eso, para un pozo particular doméstico ya autorizado no hay una frecuencia periódica única codificada en la regulación: la NCh 409/2 fija frecuencias de muestreo para los servicios de agua potable, y en los sistemas particulares el DS 735 deja la cantidad de muestras a lo que fije la autoridad sanitaria —en la práctica, la resolución de autorización de cada sistema.
Ese vacío lo llenamos con criterio técnico. Como buena práctica de ingeniería —recomendación, no obligación— sugerimos tres momentos de análisis:
- Análisis completo al terminar la construcción del pozo: establece la línea base de calidad contra la cual comparar todo lo que venga después.
- Control anual de los parámetros relevantes para tu uso: microbiológicos y nitratos si el agua es de consumo, salinidad y boro si es de riego, hierro y manganeso si el pozo tiene historial de incrustación.
- Análisis extraordinario cuando algo cambia: lluvias intensas con agua que se enturbia, cambios de olor, color o sabor, o un cambio de uso del agua —un pozo que regaba y ahora abastecerá una casa necesita demostrar que cumple la NCh 409, no la NCh 1333.
Cómo lo aborda Cruzat Ingeniería
Nuestro aporte en calidad de agua es el eslabón de terreno y de interpretación, no el laboratorio. Cuando un cliente lo solicita —habitualmente junto a un diagnóstico, una habilitación o una construcción— tomamos las muestras en el pozo con el protocolo correcto, medimos in situ los parámetros que no sobreviven al transporte, llevamos las muestras a laboratorios externos acreditados y devolvemos el resultado interpretado con el contexto que un informe de laboratorio no tiene: cómo está construido el pozo, a qué profundidad capta, qué dijo su prueba de bombeoPrueba de bombeoEnsayo estandarizado que mide cómo responde un pozo y su acuífero a la extracción controlada de agua. Determina el caudal sustentable, los niveles estático y dinámico, la transmisividad y el coeficiente de almacenamiento. El informe de una prueba de bombeo es exigencia habitual para tramitar derechos de aprovechamiento ante la DGA y para dimensionar correctamente la bomba definitiva.Ver definición completa → original y qué hay alrededor de la captación. Con casi 80 años construyendo y manteniendo pozos profundos en Chile, sabemos que un número fuera de norma casi siempre cuenta una historia sobre el pozo mismo. Si necesitas analizar el agua de tu pozo o entender un resultado que ya tienes, conversemos.
Fuentes
- NCh409/1.Of2005 "Agua potable — Parte 1: Requisitos", oficializada por Decreto Exento N°446 del Ministerio de Salud (D.O. 27-jun-2006).
- NCh409/2.Of2004 "Agua potable — Parte 2: Muestreo".
- DS 735/1969 (MINSAL), "Reglamento de los Servicios de Agua Destinados al Consumo Humano", modificado por D. 131/2006 y D. 76/2009.
- NCh1333.Of78 modificada 1987, oficializada por Decreto MOP 867/1978 (D.O. 05-jul-1978) y modificada por Decreto MOP 105/1987.
- Ley 20.998, que regula los Servicios Sanitarios Rurales (vigente desde noviembre de 2020).
- NCh 777/2.Of2000 "Agua potable — Fuentes de abastecimiento — Parte 2: Captación de aguas subterráneas" (sello sanitario del espacio anular en sistemas formales).
- ChileAtiende — fichas de aprobación de proyecto y autorización de obras de agua potable particulares (SEREMI de Salud, plataforma SEREMI en Línea).
- Instituto Nacional de Normalización — directorio público de organismos acreditados (directorio.inn.cl).
- Instituto de Salud Pública de Chile (ISP), laboratorio nacional de referencia.
- SISS — Manual de Métodos de Análisis para Agua Potable (2007).
- Dra. Cristina Villamar (USACH) — explicación del sulfuro de hidrógeno en aguas de pozo por bacterias sulfato-reductoras.
- Revista Chilena de Infectología (2012) — estudio de la Universidad Austral sobre calidad bacteriológica y físico-química de aguas de pozo en un área agrícola-ganadera de la provincia de Valdivia.



